Sobre la emisión de permisos menstruales para las empleadas
Mi amigo Reginald Yu hizo buenos puntos sobre las ventajas y las desventajas de permisos mensuales por la regla (la menstruación) para las empleadas. Es útil leer. Aquí es cómo discutir los beneficios. No debes otorgar simplemente esos privilegios sin asesorar el impacto estratégico a la compañía.
El martes, 21 de marzo de 2023 es mi primera audiencia. “Hable sin inquietudes y con frecuencia. No se preocupe por los que no entienden lo que dice porque nunca deshacen de oír lo que les contamos.” Tengo el placer participar en mi primera audiencia. El concilio municipal proponía una orden que otorga créditos para ausentarse debido a la regla (es decir, la menstruación) para las empleadas, sin tener en cuenta su estado de empleo, en todos los sectores privados y públicos de la Ciudad de Quezón. Se dice que esta orden, conforme al espíritu de la Constitución de proteger “las mujeres por proveer condiciones seguras y saludables, toma en cuenta sus funciones maternas, y con tales facultades y oportunidades que mejorarán su bienestar y les habilitarán a darse cuenta de su potencial completo en el servicio de la nación.” Sin prejuzgar el sexo más fuerte, vociferé mis reservaciones e inquietudes sobre esta propuesta, ya que dicha orden puede estar sujeto al abuso, tanto por los empleadores como por los empleados. Primero, la provisión de permisos por la menstruación aumentará los costes de labor para los empleadores, que es destacado para los negocios pequeños o las industrias que tienen márgenes apretados de lucro. Segundo, los empleadores pueden preocuparse sobre el impacto potencial de la productividad si los empleados piden permisos menstruales a cada mes. Puede implicar la eficiencia decrecida, fechas de caducidad pasadas, y la producción limitada. Tercero, algunos pueden argüir que las políticas de permisos menstruales pueden verse como forma de discriminación de género contra los que no tiene regla, que implica el resentimiento u otros impactos negativos en la cultura del trabajo. Cuarto, las políticas con permisos menstruales pueden reducir las incentivas para los empleados que trabajan durante la menstruación, ya que toman la opción para pedir el permiso. Esto puede hacer impacto en la cultura del trabajo e implicar el resentimiento entre los colegas. Por último, la implementación de permisos menstruales requiere mucho tiempo y recursos de los empleadores, incluyendo el entrenamiento, el desarrollo de políticas, y la gestión de permisos. Puede crear un peso administrativo grave para los empleadores. La regulación gubernamental causa generalmente gastos extras para los negocios, que resulta de las ineficacias que los negocios experimentan durante sus operaciones. Esta propuesta, mientras es considerada para la salud de las mujeres, de mi perspectiva como negociante, es mala y frívola. Varios grupos de mujeres, patrocinadores de salud, y otros empleadores participaron en la consulta de dos horas. Aunque alabo las iniciativas de nuestro concilio al dar la oportunidad a las mujeres para vivir, contrarrestar los sistemas sesgados de salud por otorgar más permisos no beneficiará a todos los partidos. La gente de cualquier tipo de cuerpo debe disfrutar el acceso igual a la salud y debe recibir la misma cantidad de atención en la investigación médica. Es el acto correcto que hacer para la sociedad y para la economía.
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